¿TENEMOS QUE DAR MENOS QUE EL DIEZMO LOS CRISTIANOS?




La Ofrenda de Dios

 

Llamamos la colecta, "la ofrenda de Dios" porque usamos el dinero de la ofrenda solamente para la obra del Señor.  Por los tantos abusos de la ofrenda, muchos hermanos no quieren tratar este tema.  No tengo ningún problema en predicar acerca de la ofrenda, porque es un tema bíblico y muy importante a Dios.  Sólo en el Nuevo Testamento, hay más de 70 versículos sobre la ofrenda.  Si quiere medir la fuerza de una congregación, si usted conoce la condición económica de los miembros, entonces, vea la cantidad de la ofrenda cada domingo.

La iglesia tiene una misión de evangelizar al mundo.  Sin la ofrenda, ¿cómo podemos llevar el evangelio a otros lugares o países?  Tenemos que ayudar a los cristianos pobres y sin la ofrenda, sería difícil hacerlo.  Veo un problema grande en la iglesia acerca de la ofrenda.  He visto las iglesias denominacionales construyendo locales,  sosteniendo a los predicadores y enviando misioneros a otros países sin ayuda alguna.  Muchas iglesias de Cristo no pueden pagar la renta, ni los gastos de su local.  No sería posible para ellos sostener a un predicador.  ¿Qué quiere decir esto? ¡Que hay un grave problema!  Me parece que hay mucho cristianos les falta fe en cuanto a la ofrenda.  La ofrenda de uno muestra su fe que tiene en Dios.  Si su ofrenda es pequeña, entonces su fe es pequeña.  No estamos hablando de cantidades.  Recuerden la viuda de Marcos 12:41-44.  La cantidad de dinero que ella ofrendó era menos de los demás, pero su sacrificio era mayor.  Por eso, Jesús dijo: “. . . esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca;  porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento” (Marcos 12:43b, 44).

En este estudio, vamos a ver ejemplos de la ofrenda del Antiguo Testamento, después la ofrenda del Nuevo Testamento y finalmente veremos algunas falsas doctrinas de la ofrenda.  La ofrenda entre el pueblo de Dios no es algo nuevo.  Centenares de años antes de venir Jesús habían ofendas.

Durante la Edad Patriarca el pueblo del Señor ofrendaba a Dios generosamente.

Primeramente, en el Antiguo Testamento durante la edad patriarca, muchos años antes de la ley de Moisés, encontramos ejemplos de ofrendar.  Hoy en día, no estamos bajo la ley antigua; sin embargo, debemos aprender de ella.  La Biblia dice: “Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza”  (Romanos 15:4).  También dice 1 Co.10:11: “Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos”.

En Génesis 14:17-20, encontramos el concepto de la ofrenda por primera vez, cuando Abraham le dio a Melquisidec el diezmo de todo (He. 7:2).  Esto ocurrió como 600 años antes de existir la ley de Moisés. Melquisidec era sacerdote de Dios (He.7:1); por eso, Melquisidec “tomó de Abraham los diezmos” (He.7:6).  Jesucristo es un sacerdote según el orden de Melquisidec y no de Leví. 

Entonces luego en Génesis 28:20-22, encontramos que Jacob le prometió a Dios que le ofrendaría el diezmo de todas sus posesiones.  Este evento pasó casi 500 años antes de la ley de Moisés.

Luego, bajo la ley de Moisés, Dios esperaba una ofrenda de generosidad. 

Dios exigía que los Israelitas ofrendaran el diezmo de la semilla de la tierra, los frutos de los árboles, los graneros y los rebaños.  El diezmo de la tierra, la simiente y frutos eran cosas “dedicadas a Jehová” (Levítico 27:30‑34).  El diezmo era una heredad (propiedad) para los hijos de Leví (Nm.18:.21).  Los Levitas usaban el diezmo “para su ministerio” (Nm. 18:21). Ellos servían “en el ministerio del tabernáculo de reunión” (Nm.18:21).  Además, los Levitas ofrecían el diezmo de los diezmos que recibieron al sumo sacerdote Aarón (Nm.18:25-28).  Los levitas tenían que ofrecer “lo mejor” de los diezmos que habían recibido (Nm.18:29,30).  Después, los levitas recibían los restos como el pago (“remuneración” o premio) por el trabajo que hacían (Nm.18:31).

Cuando los judíos no pagaban sus diezmos, fueron condenados como ladrones. 

Malaquías escribió: ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas.  Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado.  Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde” (Mal. 3:8-10).  Aquellos judíos negligentes fueron maldecidos por no ofrendar como Dios les había exigido.  Si hubieran ofrecido a Dios como debían, Dios habría abierto el cielo para derramar bendiciones sobre ellos.  El mismo concepto se encuentra en 2 Corintios 9:6-8 que dice: “Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.  Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.  Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra”.

Los judíos bajo la ley de Moisés ofrecían a Dios mucho más que los diezmos. Los judíos ofrecían: holocaustos, sacrificios, diezmos, la ofrenda elevada, votos, ofrendas voluntarias y las primicias de las vacas y ovejas.

Los diezmos tenían un buen propósito.  En resumen, a veces porque estamos luchando en contra de los predicadores que abusan estos versículos acerca de los diezmos,  perdemos la buena enseñanza de Dios.  Los diezmos tenían un gran propósito en el plan de Dios. Eran para ayudar a los levitas y a los sacerdotes para que pudieran trabajar y cuidar el tabernáculo y el templo de Dios.  Ellos servían en la obra de Dios cumpliendo sus mandamientos.  También, los diezmos eran para ayudar a los extranjeros, los huérfanos, las viudas, los cantores del templo y porteros del templo.

Ahora bien,  bajo la ley de Cristo, ¿tenemos que ofrendar, o es opcional?

Pablo, el apóstol de Cristo escribió acerca de la ofrenda: “En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia.  Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.  Y cuando haya llegado, a quienes hubiereis designado por carta, a éstos enviaré para que lleven vuestro donativo a Jerusalén”  (1 Co. 16:1-3).

 Primero, podemos ver que la ofrenda era mandamiento de Dios, porque Pablo usó la palabra “ordené” (griega "diatasso”) significa "ordenar", o "dar una orden".  Además, Pabló usó las palabras “haced” y “ponga aparte” que son imperativos en griego. Imperativo es el “modo y tiempo del verbo que expresa el orden, la exhortación o la súplica.  Principio que tiene carácter de orden” (Lauousse).  La versión Dios Habla Hoy dice: “háganla” ustedes.

En 1 Corintios 16:2, Pablo dijo: “cada uno de vosotros ponga aparte algo”.  Esto es un mandado — una orden.

Pablo exigió que las iglesias de Galacia y de Corinto ofrendaran  (Ellos sabían que las palabras de Pablo eran mandamientos de Dios — I Co.14:37).

Ahora bien, consideremos algunas falsas doctrinas Acerca de La Ofrenda.

1. Algunas dicen que las iglesias del primer siglo no tenían tesoros, pero en tres ocasiones habló de ayuda que había recibido de congregación y no de individuales:

2 Co. 11:8—  “He despojado a otras iglesias, recibiendo salario para serviros a vosotros”.  Ya que Pablo recibió dinero de otras iglesias, indica que las otras iglesias tenían tesoros.  Él había recibido dinero de otras congregaciones para que predicara en Corinto.

Fil.4:14-16—  “Sin embargo, bien hicisteis en participar conmigo en mi tribulación.  Y sabéis también vosotros, oh filipenses, que al principio de la predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir, sino vosotros solos;  pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades”.   Pablo dijo que ninguna iglesia participó con él en  razón de dar y recibir, excepto la iglesia de Filipos.  La iglesia de Filipos había ayudado a Pablo más de una vez.  Está hablando del grupo, no un individuo, sino era la iglesia que está sosteniendo a Pablo del tesoro.  

1 Ti.5:9, 16— “Sea puesta en la lista sólo la viuda no menor de sesenta años, que haya sido esposa de un solo marido. . . Si algún creyente o alguna creyente tiene viudas, que las mantenga, y no sea gravada la iglesia, a fin de que haya lo suficiente para las que en verdad son viudas”.  La palabra “lista” en este versículo indica que ellos distribuían dinero.  Las viudas verdaderas fueron puestas en una lista para recibir el apoyo de la iglesia.  Entonces, Pablo mostró que era mejor que los parientes las sostuvieran.  Pero ¿por qué? Para que la iglesia no sea agravada o cargada con extra gastos.  La versión Dios Habla Hoy dice:  “Si alguna mujer creyente tiene viudas en su familia, debe ayudarlas, para que no sean una carga para la iglesia; así la iglesia podrá ayudar a las viudas que de veras no tengan a quien recurrir” (1 Ti.5:16).  Estos versículos prueban sin duda que había tesoro en la iglesia del primer siglo guiados por los apóstoles.

También, la iglesia de Corinto mandó dinero a los cristianos pobres en Jerusalén (1 Co.16:3; Ro.15:26).  Hoy día, tenemos pobres en la iglesia; por eso, tenemos la misma responsabilidad.  Jesús dijo: "Porque siempre tendréis pobres con vosotros” (Mateo 26:11).  Si la iglesia no tuviera tesoro, sería muy difícil ayudar a los miembros necesitados?

2. Otra doctrina falsa dice que la ofrenda no tiene nada que ver con la adoración de la iglesia.

1. Los cristianos del primer siglo que vivían bajo la enseñanza de los apóstoles perseveraban en la ofrenda (Hch. 2:42).  La palabra "comunión" significa una participación junta que incluye la contribución. Algunos hombres que han estudiado el idioma griego tradujeron la palabra koinonía en Hechos 2:42 "la contribución" (Hackett, Olshausen, Campbell, Wilson).  Parece que en Hechos 2:42, Lucas habla acerca de la ofrenda porque encontramos los demás actos de la adoración tales como la enseñanza, la cena del Señor y las oraciones.  Por lo demás, en Romanos 15:25, 26 encontramos la misma palabra griega, pero es traducida "contribución".  Nos muestra claramente que la palabra koinonía incluye la contribución.

También, en 2 Corintios 8:4, Pablo usó la palabra "comunión" y quería decir la "contribución" para los santos.  Era una comunión entre los hermanos, pero en la forma de una ayuda económica.

Ahora, vemos la palabra, koinonía cuando significa "contribución":

(1) 2 Co.8:4  "participar" (koinwnivan).

(2) Ro.15:26  "una ofrenda" (koinwnivan)   

(3) 2 Co.9:13 "vuestra contribución" (koinwniva).

Tenemos que preguntar: Si la ofrenda no tiene nada que ver con la adoración de la iglesia, ¿por qué escogió Dios el día domingo para colectar el dinero de  los hermanos?  El mismo día que participamos de la cena del Señor según Hechos 20:7.  Nuestra ofrenda es sacrificio espiritual que ofrecemos a Dios cada domingo dando según la cantidad que prosperamos la semana anterior.  Esta ofrenda es solamente para promover la obra de nuestro Señor Jesús Cristo.

Otra doctrina falsa dice que cada cristiano tiene que guardar su ofrenda en su casa cada domingo.  Esta idea está basada en la Versión Antigua y la Reina Valera Actualizada que dicen: “guarde algo en su casa”.  Sin embargo, la palabra "ofrenda" o "colecta" en los versículos uno y dos significa dinero ofrendado o colectado.  La lexicón  de Thayer dice: “Una colección” (Pág.379).  La palabra logiai en versículo dos es plural traducida “ofrendas” o “Colectas”.  Por eso, no significa dinero guardado en su casa, porque esto no sería una ofrenda, ni colecta.  Es cierto que sería dinero atesorado, pero atesorar dinero en casa no tiene nada que ver con “la colecta” de los versículos uno y dos.

 Pablo exigió una colecta cada domingo para evitar una colecta cuando él llegara a Corinto.  Pablo no quiso visitar cada casa de los miembros para colectar la ayuda para los pobres.  El propósito de la ofrenda o la colecta cada domingo era para evitar una colección cuando él llegara.  Si los hermanos de Corinto hubieran puesto el dinero en una caja en su casa cada domingo, entonces Pablo habría tenido que colectar el dinero cuando llegara.

Otra doctrina falsa es decir que un cristiano no tiene que diezmar porque no está bajo la ley de Moisés, dejando la idea que puede dar menos del diezmo y agradar a Dios. (Usado como táctico evangelístico).

Primero esta falsa doctrina asume que los Israelitas sólo ofrendaban el diezmo.

Sin embargo, los israelitas ofrendaban mucho más que los diezmos.

Lea Deuteronomio 12:6,11

—Los holocaustos

—Los sacrificios

—La ofrenda elevada de las manos

—Los votos

—Las ofrendas voluntarias

—Las primicias de las vacas

—Las primicias de las ovejas

—La ofrenda para el tabernáculo (2 Crónicas 24:4-6; Éxodo 30:11-16)

—Las ofrendas especiales que mostraban la generosidad de Israel (Éxodo 35:5; 36:5,6).

Muchas veces los predicadores dicen que no tenemos que diezmar, dejando la idea que podemos dar mucho menos que un diezmo.  Los israelitas nos avergüenzan por los grandes sacrificios que hacían.  El diezmar fue practicado antes de la ley de Moisés. En Génesis 14:17-20, Abraham le dio a Melquisidec el diezmo de todo (He. 7:2).  Esto ocurrió como 600 años antes de existir la ley de Moisés.  Melquisidec era sacerdote de Dios (He.7:1); por eso, Melquisidec “tomó de Abraham los diezmos” (He.7:6).

Ahora bien, consideren porqué nosotros como cristianos debemos ofrendar más que los judíos.  Una razón por la cual debemos dar más que los judíos es porque la ley de Jesús está basada sobre mejores promesas que la ley de Moisés (He.8:6).  Segundo, estamos bajo un mejor pacto que fue confirmado con la preciosa sangre de Jesús, pero la ley de Moisés fue confirmada con sangre de animales (He.8:6; 9:12-20).  Debemos ofrendar más que los judíos porque la misión de ellos era más pequeña que la nuestra. Ellos tenían que mantener una pequeña nación, pero nosotros tenemos que llevar el evangelio a todo el mundo.

En conclusión, hemos visto el diezmo en la edad patriarca — Abraham y Jacob.  Vimos, también, la ofrenda bajo la ley de Moisés.  Dios acusó a Israel de robarle por no pagar el diezmo.  Este diezmo era para la obra de Él.  Ahora, bajo la ley de Cristo es mandamiento ofrendar cada domingo (1 Co.16:1,2).   Hemos visto que cada iglesia en el primer siglo tenía su propio tesoro y la colecta era un acto de adoración entre ellos.  Hoy día, estamos bajo un pacto mucho mejor y está basado en un sacrifico bastante mejor — Jesucristo; por eso debemos dar más que los judíos. — Por Tony Melton