EL AYUNO EN LAS IGLESIAS DE CRISTO

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             EL AYUNO

 

En este estudio revisaremos el significado del ayuno bíblico, su propósito y las diferentes ocasiones en que se realizó.  Muchas personas tienen un concepto erróneo acerca del ayuno.  Algunos han exaltado el ayuno religioso más allá de las Escrituras y lo han impuesto como una doctrina obligatoria.  Otros han decidido ignorar el tema tratándolo con indiferencia y considerándolo totalmente innecesario e indeseable.  ¿Qué es lo que ha causado tanto malentendido e indiferencia de un tema tratado tan frecuentemente en la Biblia?  Primero que nada, y entre otras razones, el ayuno a desarrollado una mala reputación a causa de su práctica excesiva y exagerada en épocas pasadas.  Segundo, muchos han concluido que el ayuno fue una costumbre judía o de otras religiones y de ningún valor o necesidad en la época cristiana.

 

EL AYUNO EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

 

I. EJEMPLOS DE AYUNO EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

           

A.     El Día de la Expiación (Levítico 16:29-31; 23:26-32; Números 29:7)

 

1.      Este fue el único ayuno mandado por Dios en la ley del Antiguo Testamento.

2.      La frase “afligir vuestras almas” significaba ayuno en la religión judía y en algunas traducciones modernas esta frase ha sido traducida directamente como ayuno (Salmo 69:10).  

 

B.     Otros ejemplos de ayuno en el Antiguo Testamento

 

Frecuentemente se ayunaba sin ningún mandamiento específico en tiempos de aflicción, colectivamente o individual.

 

1.      Ayunaron en tiempo de guerra o bajo amenaza de guerra.

a.       Israel ayunó en Betel cuando batallaron contra Benjamín (Jueces 20:26).

b.      También en Mizpa antes de la guerra con los filisteos (1 Samuel 7:6).

2.      Se ayunaba cuando seres queridos se enfermaban.

a.        David ayunó y rogó a Dios mientras su hijo se enfermó de gravedad (2 Samuel 12:16-23).

b.       David también ayunó por otros cuando se enfermaron (Salmo 35:13).

3.      Ayunaban cuando un ser querido había muerto.

a.        Los hombres de Jabes de Galaad ayunaron siete días por Saúl (1 Samuel 31:13).

b.       David y sus hombres ayunaron por Saúl y Jonatán (2 Samuel 1:12)

4.      Ayunaban cuando buscaban el perdón de Dios.

a.       Moisés ayunó por cuarenta días por el pecado de Israel (Deuteronomio 9:15-18).

b.       Acab ayunó para ser perdonado (1 Reyes 21:17-29).

c.       Nínive ayunó para prevenir su destrucción por parte de Dios (Jonás 3:4-10).

d.       Daniel ayunó al confesar a Dios los pecados de Israel (Daniel 9:3-5).

e.       Israel ayunó al confesar sus pecados y leer la ley de Dios (Nehemías 9:1-3)

5.      Ayunaron cuando enfrentaban peligro inminente.

a.       Josafat proclamó ayuno en Judá bajo la amenaza de guerra por Edom (2 Crónicas 20-1-3).

b.      Esdras proclamó ayuno al retornar a Jerusalén para pedir el favor de Dios (Esdras 8:21).

c.       Nehemías ayunó cuando oyó del estado de la ciudad de Jerusalén (Nehemías 1:4).

d.      Los judíos ayunaron cuando Amán obtuvo el decreto del rey contra ellos (Ester 4:3).

e.       Ester y Mardoqueo ayunaron antes de ir delante del rey (Ester 4:16).

 

II.                 DESCRIPCION DEL AYUNO EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

        

A.     El propósito del ayuno.

 

1.      En algunas ocasiones el ayuno fue una reacción natural por la aflicción causada por la pérdida de un ser querido, pero más frecuentemente fue hecho para humillarse ante Dios (Esdras 8:21).  El propósito de la humillación frente a Dios por medio del ayuno era el efecto que tendría en el alma y no particularmente en el cuerpo.

2.      Evidentemente, trataban de obtener el favor de Dios al humillarse a sí mismos frente a Él (Isaías 57:15; Esdras 8:21-23).  Ya que buscaban el favor de Dios, el ayuno iba acompañado de la oración.

3.      Ya hemos visto que ayunaban cuando necesitaban:

a.       Perdón de Dios (Moisés, Acab, Daniel)

b.      La salud de un ser querido (David).

c.       Protección del peligro (Esdras).

d.      Rescate de la mano de sus enemigos (Israel).

 

B.     Formas del ayuno

 

1.      La forma más común del ayuno consistía en la abstinencia de toda comida excepto el agua.

2.      En raras ocasiones el ayuno fue parcial con restricción de ciertos alimentos (Daniel 10:2-3).

3.      En algunas ocasiones el ayuno fue absoluto, lo cual consistía en la abstinencia de todo alimento y bebida incluyendo el agua.  Por ejemplo:

a.       Nínive, cuyo ayuno también se impuso a los animales (Jonás 3:5-10).

b.      La reina Ester (Ester 4:16).

c.       Los ayunos de Moisés y Elías (Deuteronomio 9:9; 1 Reyes 19:8).

 

C.     La duración del ayuno

 

1.      Usualmente, el ayuno duraba un día (Jueces 20:26; 1 Samuel 14:24; 2 Samuel1:12)

2.      El ayuno de Ester duró tres días consecutivos (Ester 4:16).

3.      El ayuno por la muerte de Saúl por Jabés Galaad fue siete días (1 Samuel 31:13).

4.      David ayunó siete días mientras su hijo estaba enfermo (2 Samuel 12:16-18).

5.      Los ayunos más largos mencionados en la Biblia son los cuarenta días de ayuno por parte de Moisés, Elías y Jesús (Éxodos 34:28; 1 Reyes 19:8; Mateo 4:2).

 

D.     Advertencias acerca del ayuno

 

1.      El ayuno puede convertirse fácilmente en un ritual externo y meramente ceremonial.  Cuando esto sucedió los profetas predicaron en contra de este tipo de ayuno.

2.      El ataque más vigoroso a este tipo de ayuno se encuentra en Isaías 58.  Israel se quejó por haber ayunado y no ser escuchada por Dios.  No fueron escuchados por Dios porque su ayuno era nada más que un acto ritual para mortificar el cuerpo y sin convicción alguna.  Ayunaban y se cubrían con ceniza, pero ignoraban los mandamientos de Dios, lo que indica que el ayuno sin obediencia y arrepentimiento es rechazado por Dios.  El ayuno por sí solo no tiene ningún poder mágico.  Debe estar acompañado por la humildad, oración, obediencia y arrepentimiento.

3.      Dios les reclamó lo mismo acerca de los ayunos ceremoniales que los israelitas habían añadido para conmemorar ciertas ocasiones (Zacarías 7:1-14).  Querían saber si debían seguir los ayunos que habían observado por tantos años.  Dios les respondió que los ayunos no habían sido observados para Él.  Debían haber hecho la voluntad de Dios, pero como no lo hicieron, sus ayunos no tuvieron ningún valor ante Dios.

 

EL AYUNO EN EL NUEVO TESTAMENTO

 

I.                    EL AYUNO EN LA VIDA DE JESÚS

      

A.     Jesús ayunó por cuarenta días en el desierto

 

1.      Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto a ser tentado por el diablo (Mateo 4:1-11).

2.      Fue tentado por cuarenta días y consideró apropiado ayunar durante su prueba (Lucas4:1-2).

 

B.     Jesús enseñó acerca del ayuno en el Sermón del Monte (Mateo 6:16-18)

 

1.      Jesús dijo “cuando ayunen”, asumiendo que sus discípulos ayunarían.

2.      El ayuno hecho correctamente agrada a Dios y traerá su recompensa.

3.      Jesús enseña a sus discípulos sobre la limosna, la oración y el ayuno como actos frecuentes en la vida del cristiano.

 

C.     Jesús fue cuestionado acerca del ayuno (Lucas 4:18-20)

 

1.      Jesús habló de tiempos en que sus discípulos ayunarían.

2.      Evidentemente, el ayuno tendría un lugar importante en la vida del cristiano, pero sólo cuando la ocasión es apropiada y no como un acto ceremonial.

 

D.     La combinación poderosa del ayuno y la oración (Marcos 9:14-29)

 

1.      Hay veces en que la oración debe ser acompañada del ayuno.

2.      La oración acompañada del ayuno puede lograr más que la fe o la oración por sí solas.

 

II.                 EL AYUNO EN LA IGLESIA DE CRISTO

 

A.     La iglesia de Antioquía

 

1.      Ayunaron colectivamente mientras servían y adoraban al Señor.

2.      Oraron y ayunaron antes de enviar a Bernabé y a Saulo a realizar la misión dada por el Espíritu Santo.

 

B.     Las iglesias de Listra, Iconio y Antioquía de Siria (Hechos 14:21-23)

 

1.      Otro ejemplo del ayuno en grupo.  Este ayuno fue hecho “en cada iglesia”.

2.      La causa de este ayuno fue la importante labor de nombrar ancianos.

3.      Pablo fue partícipe de estos ayunos con las iglesias, pero el ayuno también fue parte de su vida personal (2 Corintios 11:27-28).

 

CONCLUSIÓN

 

¿DEBEN LOS CRISTIANOS AYUNAR HOY DÍA?

 

1.      Sí.  Jesús dijo que sus discípulos ayunarían cuando ya Él no estuviera con ellos (Mateo 9:14-15).  También enseñó como ayunar correctamente (Mateo 6:16-18) y habló de situaciones en que la oración en combinación con el ayuno puede ser más poderosa (Mateo 17:20-21).

2.      Tenemos varios ejemplos de hermanos en el Nuevo Testamento, los cuales ayunaron (Hechos 13:1-3; 14:21-23) incluyendo al Apóstol Pablo (2 Corintios 11:27-28).  Pablo nos anima a imitarlo a él como él mismo imita a Cristo (1 Corintios 11:1).

 

¿POR QUÉ RAZÓN DEBEMOS AYUNAR?

 

1.      El Antiguo Testamento nos da varios ejemplos

  1. En tiempo de guerra (Israel)
  2. A causa de la enfermedad de un ser querido (David)
  3. Cuando se ruega el perdón de Dios (Acab, Daniel)
  4. Al pedir la protección del Señor (Esdras)

 

2.      Ejemplos del Nuevo Testamento

 

  1. En medio de la tentación (Jesús)
  2. Al comenzar una misión al servicio de Dios (Iglesia de Antioquía)
  3. Al nombrar ancianos en la iglesia (Iglesia de Galacia)

 

¿CÓMO DEBEMOS AYUNAR?

 

1.      No para ser visto públicamente y ser glorificado por los hombres (Mateo 6:16-18).

2.      No como tradición o ritual sino en ocasiones apropiadas (Marcos 9:14-17)

3.      Con verdadero arrepentimiento y obediencia.  El ayuno y la oración es inútil si no estamos siendo fieles a los mandamientos de Dios (Isaías 58:3-9).

4.      Teniendo en cuenta que la función del ayuno es humillarnos y afligir el alma frente a Dios para recibir una respuesta favorable a nuestra petición de gran importancia.


Algunas sugerencias prácticas

 

1.      Si no está familiarizado con el ayuno o nunca lo ha hecho, empiece con un ayuno de no más de un día.  Termine el ayuno gradualmente.  Preferiblemente con cantidades pequeñas de frutas o vegetales.

2.      El ayuno es más efectivo en días cuando tenemos suficiente tiempo para orar y meditar en la palabra de Dios.